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Bajan las temperaturas pero sube el precio de la Luz

España, el único país que sube el precio de los servicios en pandemia 11 de enero de 2021 a las 14:07 por Andreina De Barrio
Energía eléctrica se encarece | Pexels

Como si la situación actual fuese normal o fácil de sobrellevar para las familias españolas, el gobierno da otra estocada a la economía familiar y empresarial. Un año que debería ayudar a solventar las consecuencias económicas, que dejó la primera ola de la pandemia Covid-19, comienza con un aumento del 27% en el precio de la electricidad,  mientras se produce una ola de contagios más grande que la primera y se terminan las ayudas prometidas por el gobierno, los españoles y residentes reciben un aumento significativo en sus gastos básicos mensuales.

Molinos detenidos por falta de viento | Pexels

Alcanzando los 16,81 céntimos por kilovatio hora (kWh), se estima que un consumidor medio de 366 kilovatios hora mensuales, con una potencia contratada de 4,4 kW tendrá una facturación eléctrica de  80,71 euros. Este incremento en el precio de la luz coincide con la ola de frío provocada por la borrasca Filomena.

Cuando estaban en la oposición, Pablo Iglesias, Pedro Sánchez o Alberto Garzón no dudaban en arremeter duramente contra el Ejecutivo, si la luz subía mientras bajaban las temperaturas, ahora cuando sucede durante su periodo, no hay más que silencio.

Si revisamos cualquier factura eléctrica, veremos que 56%  del total pagado son impuestos, recargos y otros conceptos, “Impuestos Aplicados24% (Impuestos sobre electricidad + IVA ), “Incentivos a las energías renovables, cogeneración y residuos21%, “otros costes regulados11%, si bien el precio de la electricidad no depende totalmente del gobierno, el 56% del mismo si, sólo la mitad del recibo está liberalizado y el resto son costes estatales, ¿Cómo se puede hablar de pobreza energética? cuando están cobrando un 21% de IVA a la electricidad.

Energía nuclear o solar en lugar de gas | Pexels

El resto de los costes fijos del recibo, que no dependen del frío o del uso que le dé el consumidor a su suministro, proviene «del cajón de sastre en el que han ido cargando los diferentes gobiernos al sistema, como las subvenciones a las renovables o las compensaciones al carbón, explica el analista de mercados energéticos, Manuel Fernández Ordóñez.

Una energía que funciona «en el 100% de las ocasiones» y que es más barata que el gas es la nuclear, pero el gobierno no aprueban esta opción, por el contrario pretenden cerrar todas las nucleares del país en los próximos años, lo que quitará potencia de base y sin duda encarecerá el recibo, ya que la única opción disponible sería quemar carbón o gas.