La tarde del domingo se convirtió en una pesadilla para Rihanna, cuando una mujer disparó diez tiros contra su mansión de Beverly Hills mientras la cantante se encontraba en el interior. Según confirmó el Departamento de Policía de Los Ángeles, cuatro proyectiles impactaron en la vivienda y al menos uno llegó a atravesar las paredes.
La atacante, de 30 años, utilizó un rifle AR‑15 y trató de huir en un Tesla blanco, aunque fue detenida poco después. Por el momento, las autoridades no han revelado el motivo del ataque.
La estrella de “Umbrella” estaba en casa, pero salió ilesa
Rihanna, una de las artistas más influyentes del planeta, no resultó herida y no ha hecho declaraciones públicas sobre el incidente. Tampoco se ha confirmado si en la mansión estaban su pareja, A$AP Rocky, o sus tres hijos.
El suceso ha generado preocupación entre sus fans y en la industria musical, especialmente por la creciente ola de acoso y ataques a celebridades en sus propios hogares.
Un caso que reabre el debate sobre la seguridad de los artistas
La policía continúa investigando el móvil del ataque, mientras la comunidad artística vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad de los músicos frente a situaciones de acoso extremo. En Actívate, insistimos, en directo: STOP al acoso. La fama no debería poner en riesgo la vida de nadie.

